Amino Spiking: ¿Qué es y como detectarlo?

En 2014 salió a la luz que muchas compañías de suplementos utilizan el término calificado como Amino Spiking o incremento de aminoácidos baratos para no encarecer las proteínas que compras. Este fenómeno se debe probablemente a que el precio del suero de leche en los últimos años ha crecido, así como la competencia entre las empresas fabricantes.

¿Qué es el Amino Spiking?

Es también conocido como «Protein Spiking», se trata de una técnica que consiste en agregar (manipular) a la fórmula de la proteína una serie de aminoácidos de bajo coste para aumentar el valor nitrogenado total.

O en otras palabras: una manera de aumentar la cantidad de proteína abarantando los costes a costa de «engañar al cliente».

¿Es legal? ¿Cómo detectarlo?

Pues lamentablemente debemos decirte que sí, es legal. Para detectar este fraude la solución consiste en llevar a cabo un análisis (el Kjeldahl es el más recurrido) el cuál pueda desglosar ese total proteico y diferenciar qué aminoácidos lo componen y en qué proporción.

Puedes recurrir al listado de ingredientes para detectar si se le han añadido estos aminoácidos de relleno. La mayoría de los consumidores creemos que mientras más «añadidos» mejores resultados vamos a tener y más completa será la proteína. Identifica en el listado de ingredientes glicina o taurina para saber la calidad y pureza real de la proteína que estás tomando.

Mantente alerta cuando elijas una nueva proteína en polvo e, incluso, echar un segundo vistazo a la que estés consumiendo ahora.

Siempre debes dar estos pasos: 

  1. Ubica la lista de ingredientes. Generalmente se enumera un tipo de «mezcla de proteínas», ya sea de suero, caseína, carne de res, huevo, etc.
  2. Busca los aminoácidos individuales de bajo grado. Mientras más concentración tengan, más prevalentes son.
  3. Si no los encuentras en la lista de ingredientes, busca la lista de aminoácidos en la tabla nutricional o debajo del perfil de macronutrientes. 
  4. Primero vas a encontrar los aminoácidos de alta calidad como leucina, isoleucina y valina con la cantidad por cucharada.
  5. Si aparece taurina, glicina, arginina, péptidos, creatina y otros aminoácidos de menor calidad y tienen mayor cantidad que los aminoácidos esenciales, están tratando de engañarte. 

Mira este ejemplo: La etiqueta dice que aporta 25 gr de proteína, pero en la tabla de aminoácidos aparecen 4.000 mg de glutamina. Bingo, conseguiste una prueba de amino spiking, ya que 4 gramos del polvo no son de proteína.

No es tan difícil, ¿cierto? Vale la pena calcularlo.

Ojo con el tamaño de las porciones

Otra información que podría perjudicarte es el tamaño de las porciones.

En los Estados Unidos las empresas no están obligadas a informar cuánta proteína obtienes por cada 100 gr, pero sí cuánta contiene cada «servicio».

Así las cosas, dos productos pueden presumir de 24 gramos de proteína por porción, aunque el tamaño de una sea 30 gr (80%)  y el de la otra 35 gr (69%)

Siguiendo con las matemáticas: si la proteína dice ser aislada o hidrolizada con una pureza superior al 90% y declaran ser cero en carbohidratos y grasa, ¿cómo es posible que por 31 gr de servicio aporte nada más 25 gr de proteína?

Los cálculos dicen que 25/31*100= 80%. Así que algo huele raro.

Generalmente, se utiliza una proteína concentrada al 80% y se le hace amino spiking agregándole un aminoácido como glutamina para disminuir la cantidad de carbohidratos y grasa.

Y aunque esta técnica no es dañina, sí lo es que las compañías sean deshonestas y oculten lo que realmente contiene el producto.

Por eso, verifica la etiqueta cada vez que compres un suplemento de proteína. 

No es raro que lancen al mercado una versión de calidad y luego las reemplacen por una inferior, sin advertirlo en el empaque.

Taurina, glicina, glutamina, péptidos, creatina… ¡¿Qué hacen en mi batido de proteínas?!

Debido a la definición muy poco específica de la FDA (organismo encargado de la regulación de complementos alimenticios en América, entre otras tareas) del término «proteína», esta práctica es técnicamente legal si se indica en la etiqueta.

Básicamente, podríamos hablar de mala praxis por parte de la empresa que fabrica los productos, y de cara al cliente, un engaño.

Desgraciadamente se juega con la falta de conocimiento de muchas personas, que depositan su confianza en estas compañías, pero que al final, éstas últimas, lo que menos les interesa es precisamente el cliente que les compra.

Otro punto, podríamos llegar a pensar que si se añaden aminoácidos a la fórmula, ésta se verá fortalecida. Pero la verdad es que esto no completamente así es así. Lo único que se consigue, según qué aminoácido se le añada, es aumentar el contenido de nitrógeno, sin ningún otro beneficio.

Por último, considerar que estos aminoácidos añadidos no son proteogénicos, es decir, no son utilizados directamente como elementos constructores.

La creatina es un suplemento que ayuda a mejorar el rendimiento físico, y su aporte, de cara al servicio que buscas de una proteína, no es el correcto.