Como vivir de las rentas y gestionar tu patrimonio

¿Cómo gestionar tu patrimonio y vivir de las rentas?. Este es un artículo que llevo tiempo pensando en escribir, como algunos ya sabéis me dedico a la inversión inmobiliaria. Quería ayudar tanto si estas pensando en invertir o si ya cuentas con patrimonio puedas refrescar algunos conceptos.

Antes deberías tener claro unas cuantas cosas. No es tan fácil y sencillo cómo lo pintan algunos anuncios de juegos de azar.

Para muchas personas, sus problemas se solucionarían si les tocase la lotería o recibiesen una cantidad de dinero. Quitarían sus deudas, viajarían por el mundo, ayudarían a la familia y lo demás lo invertirían y «con lo que me diesen» viviría sin trabajar y tumbado a la bartola.

Hace falta mucha audacia y mucha cautela para amasar una gran fortuna.

Nathan Mayer Rothschild

Por eso son tan pocos los que lo consiguen.

¿Qué tienes que tener en cuenta, si quieres vivir de las rentas?

Aquí tienes algunos de los aspectos fundamentales, que tienes que tener en cuenta, si tu objetivo es vivir de tus inversiones.

1. ¿Con qué capital cuentas para empezar?

Esas rentas con las que pretendes vivir, tienen que salir de la rentabilidad que te genere el capital invertido. A más capital, puedes permitirte menor rentabilidad, y por lo tanto menos riesgo. Y con menos capital, tendrás que arriesgar más, para conseguir mayor rentabilidad.

Con un ejemplo se verá más claro.

Voy a coger como referencia de rentas necesarias para vivir, el salario medio de España. Que son aproximadamente 26.000 € anuales. Eso supondría unos dos mil cien euros mensuales.

Cogiendo como referencia la rentabilidad media histórica de la bolsa americana, un 6,6% descontando la inflación, necesitaríamos un capital de 500.000 €. Si calculamos la rentabilidad da unos 33.000 € brutos menos la retención pertinente de Hacienda, quedarían los 26.000 netos anuales.

Esa rentabilidad es relativamente fácil de conseguir con una cartera diversificada de fondos indexados de gestión pasiva.

Estoy partiendo de la idea, que desde el primer año da esa rentabilidad, cuando no suele ser así. Es una media a largo plazo. Habrá años que obtengas más y habrá años que obtengas menos.

Pero bueno, es para que te hagas una idea y tengas una referencia.

Ya puedes hacer números tu mismo. Con la mitad de capital y la misma rentabilidad, obtendrías aproximadamente la mitad de rentas. Unos mil euros al mes.

2. ¿Qué estilo de vida quieres?

Otro factor muy importante. Si eres una persona austera, que tiene todo pagado y lleva una vida sencilla, te será más fácil vivir de las rentas, que una persona que tenga una vida de lujo y con excesivos gastos.

Por eso la gran mayoría de la gente que le toca la lotería o recibe una herencia millonaria, a los pocos años se la han fundido y además contraen deudas. Acaban en peor situación, que cuando tuvieron el golpe de suerte.

El gasto es el factor que mejor podemos controlar. Es inmediato. Yo decido dejar de fumar y ese dinero me lo empiezo a ahorrar desde el momento que lo decido. Me aprieto el cinturón e inmediatamente veo el beneficio.

Sin embargo, aumentar ingresos es un factor más incierto. No hay certeza ni seguridad absoluta. Monto un negocio y no sé si venderé. Invierto y no sé si obtendré la rentabilidad esperada.

Me pongo a trabajar en una empresa y no sé si me pagarán o me despedirán. Son expectativas.

Por eso es importante no contraer deudas. Tienes más flexibilidad para adaptarte a los ingresos que obtengas, que cuando tienes contraídas una serie de obligaciones, como puede ser una hipoteca, que necesitas unos ingresos constantes sí o sí.

La ventaja de no tener deudas y obligaciones es que no tienes que cargar con esa mochila. Y puedes vivir en el lugar del mundo que quieras, dónde la vida esté mucho más barata que en España.

Y entonces ya no necesitarás tanto capital y con una rentabilidad menor y menos riesgo, podrás vivir perfectamente.

3. ¿Cuál es tu horizonte temporal?

¿Durante cuánto tiempo pretendes vivir de las rentas? Cuánto mayor sea tu horizonte temporal, más audaz y cauteloso tendrás que ser.

Aspectos como la inflación, irán deteriorando tu capital si no inviertes inteligentemente, con lo que tus rentas cada vez serían menores y tu calidad de vida se vería perjudicada.

El interés compuesto hará que tus inversiones, con el paso de los años, se reproduzcan cada vez más a través del efecto bola de nieve.

Warren Buffett

La complejidad es aún mayor, cuando quieres que tu capital pase a tus hijos y siguientes generaciones. Tendrás que tener en cuenta también, aspectos de vital importancia, como la fiscalidad.

4. ¿Cuál es tu tolerancia al riesgo?

Todo el mundo quiere la máxima rentabilidad con el menor riesgo. Y cómo dicen en mi tierra, tetas y sopas no puede ser. Hay que elegir.

O renuncias a ganar menos, a cambio de «mayor seguridad», pero con el inconveniente de deteriorar tu capital y poder adquisitivo. O arriesgas más, a cambio de «menos seguridad» pero con una mayor rentabilidad y con la ventaja de aumentar tu poder adquisitivo y riqueza.

Si quieres rentabilidad, gran parte de tu capital tiene que estar en renta variable. No hay otra. La renta fija, que no es fija, ni tampoco es segura, suele dar una rentabilidad parecida a la inflación. A veces ni eso. Así que tu decides.

5. Mejora tu inteligencia financiera

Aunque te rodees de los mejores asesores financieros y tengas mucho patrimonio, tendrás que seguir desarrollando tu inteligencia financiera.

Tanto tener mucho dinero, como tener poco, es un problema. Tu decides que problema quieres tener

Robert Kiyosaki

Dicho todo esto, ahora sí, te presento los dos enfoques para gestionar tu patrimonio y vivir de tus inversiones.

Por un lado, está el basado en la distribución del patrimonio, y por otro, el del crecimiento del patrimonio. Dentro de cada uno de ellos hay diferentes opciones.

Están sacados del libro de Stuart E. Lucas, Gestión de Patrimonios: Claves para rentabilizar, proteger, disfrutar y compartir el patrimonio familiar.

Distribución del patrimonio

El horizonte temporal de las personas que se deciden por esta estrategia de inversión, suele ser unos veinte años o menos. Quieren gastarse todo su patrimonio mientras vivan. No quieren dejar nada, hablando claro.

El nivel de gasto es bastante alto y la rentabilidad de sus inversiones es baja y conservadora. La planificación fiscal será lo más sencilla y simple posible.

En este grupo existen dos opciones:

  • Mantener el poder adquisitivo: el gran reto a resolver es cuánto tiempo voy a vivir. Está muy bien, querer disfrutar de tu patrimonio mientras vivas, pero puede que te pases gastando y vivas más de lo esperado y pases tus ultimos años en la miseria. Por eso es recomendable, si optas por esta opción, complementarlo con un trabajo.
  • Mantener una renta estable: las personas que se decantan por esta opción, basan su estrategia en lograr un flujo de caja estable a lo largo de su vida. Pretenden mantener un nivel de gasto constante a y conservar el valor de sus activos. En ambas opciones, el objetivo es batir la inflación, en lo que a rentabilidad se refiere.

Crecimiento del patrimonio

El horizonte temporal de este enfoque es de varias décadas y multigeneracional. Las rentabilidades tienen que ser superiores a la media del mercado y tener tolerancia a la volatilidad y la incertidumbre.

Hay un control exhaustivo del gasto y todo lo relacionado con el impuesto de transmisiones patrimoniales. En este tipo de estrategias, la filantropía está muy presente, por las grandes ventajas fiscales que tienen.

  • Conservar el valor real de la riqueza y el poder adquisitivo: se necesitará rendimientos superiores al 10%. Para ello, se debe tener aptitudes superiores a la media, como te decía antes cuando hablaba de la inteligencia financiera. Es necesaria una buena y profesional gestión patrimonial.
  • Conservar la riqueza per cápita a lo largo de generaciones: para que cada miembro de la familia de futuras generaciones, mantengan los mismo niveles de renta reales ajustados a la inflación, que las generaciones actuales.
  • Mantener el crecimiento de la riqueza: suelen ser familias vinculadas a una empresa, generación tras generación, y pueden seguir creando riqueza y diversifiacando prudentemente en otras áreas.

Espero que ahora tengas una visión más amplia sobre cómo vivir de las rentas y gestionar tu propio patrimonio.

Nada se construye por azar. Requiere una planificación y un enfoque.