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El callejón de las Brujas de Cervera

La callejuela, originaria del siglo XIII, corre paralela a la calle Major, muy cerca del edificio de la Paeria, y hace referencia a la leyenda de la supuesta bruja Margarida.

El Carreró de les Bruixes, data del siglo XIII y antiguamente se llamaba Sant Bernat. Se trataba de una calle de ronda que al discurrir paralelo a la calle mayor, las nobles casas que se fueron construyendo utilizaban esta calle como una vía de servicio. Posteriormente las casas se fueron ampliando quedando tramos de la calle tapados y dejando un callejón en desuso.

Explica la leyenda que había una bruja que se llamaba Margarida, que fue colgada acusada de brujería. A partir de entonces todas las brujas se encontraban en el callejón, que, a partir de finales del siglo XIV, cambió el nombre por el actual.

La cultura catalana esta repleta de leyendas sobre las burjas

En la cultura popular catalana, hay un gran número de leyendas sobre las brujas, muchas de ellas comunes a las de otros pueblos de Europa. En el imaginario popular, la bruja es una mujer que, por medio de un pacto con el demonio, ha conseguido poderes sobrenaturales que utiliza en beneficio propio o con finalidades maléficas. Durante la Edad Media, el poder eclesiástico alimentó estas creencias entre la población, utilizando las brujas como cabeza de turco de todas las calamidades, o para marginar, encarcelar e incluso ejecutar a las personas, sobre todo mujeres, que no encajaban en el orden social establecido.

Hoy en día, las creencias sobre brujas han perdido protagonismo entre la población en general, y mucha gente suele ver la bruja como un personaje popular entrañable, que aparece en los cuentos infantiles o en actos relacionados con las fiestas populares, como el Aquelarre de Cervera. Incluso se han constituido pandillas de brujas, integradas exclusivamente por mujeres, paralelas y equivalentes a las pandillas de diablos.

El mundo de las brujas

La sociedad medieval creía en el poder de la magia y muchos de sus miembros la practicaban. Las finalidades perseguidas eran muy diversas: desde curar o proteger hasta adivinar el futuro, descubrir objetos y hechos ocultos, propiciar el amor y el deseo o perjudicar la salud o el patrimonio de otras personas.

Muchas mujeres eran acusadas de hacer pactos con el demonio para que éste las dotara de poderes sobrenaturales. Se reunían en juntas o encuentros, realizaban el ritual de iniciación y pasaban así a ser brujas para cumplir los juramentos: renegar de la fe cristiana y hacer todo el mal posible. Algunos de los delitos eran hacer daño a través de conjuros, con la mirada o con alimentos y objetos embrujados, provocar accidentes en el campo, a los labradores o al ganado. Los más temidos por la población eran los relacionados con los fenómenos meteorológicos: provocar granizadas, fuertes lluvias, heladas, niebla.

El pacto con el demonio

Se creía que las brujas obtenían sus poderes mediante un pacto con el demonio. Existen muchas leyendas sobre los detalles de la ceremonia. Además, el demonio les otorgaba los poderes y las hacía inmortales.

La marca del demonio

Se solía creer que las brujas tenían una marca característica en la piel, fruto de su pacto con el demonio. Según las creencias populares, esta marca podía tomar muchas formas, como una verruga.

Los poderes de las brujas

Gracias a su pacto con el demonio, las brujas tenían poder para hacer toda clase de maldades. También era creencia popular que podían volar a caballo de horcas o de escobas.

Fechas señaladas

Hay fechas señaladas en que se creía que las brujas celebraban grandes reuniones o aumentaban su poder. Las más conocidas son la noche de Todos los Santos y la noche de San Juan.

Aquelarre de Cervera

El Aquelarre de Cervera es una fiesta tradicional que desde 1978 se celebra en Cervera el último fin de semana de agosto. Se ha convertido en una cita multitudinaria y obligatoria para los amantes de las brujas, el fuego y el agua. Durante tres días, la ciudad se llena de espectáculos, magia y correfocs, con sus protagonistas, decenas de brujas y el Macho Cabrío. También se organizan actividades paralelas, como una feria naturista, pasacalles o actividades para los más pequeños. La fiesta nace el año que la Assemblea de Joves de Cervera busca un nuevo lugar para celebrar una fiesta y decide hacerlo en el callejón de las brujas.