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¿Qué es el impuesto sobre el patrimonio y quién lo paga?

En este artículo vamos a explicarte de forma clara y sencilla a estas preguntas para que no te queden dudas sobre quienes deben rellenar el Modelo 174 del Impuesto sobre el Patrimonio y cómo hacer tus propios cálculos.

 El impuesto sobre el patrimonio es un impuesto directo y personal que se aplica individualmente, no sobre ingresos anuales o transacciones, sino sobre el patrimonio personal de las personas físicas, y se calcula basándose en el valor de todos los bienes del sujeto pasivo.

La tendencia, en general, es a que este tipo de impuestos desaparezcan, pues entre los años 2005 y 2009 fue eliminado en países como Suecia, Finlandia, Grecia, Luxemburgo y… España, aunque lo recuperó de nuevo en 2010. También es cierto que Francia estableció el suyo en 2019, aunque anteriormente tenía otro distinto.

El impuesto de Patrimonio está cedido a las comunidades autónomas, de manera que pueden aplicar reducciones en el mínimo exento, modificar la tarifa y crear exenciones de patrimonio protegido de los discapacitados.

¿Estás obligado a presentar el Impuesto sobre el Patrimonio?

Por un lado están obligados a presentar la declaración de impuesto de patrimonio aquellos cuya cuota le salga a ingresar. Es decir, aquellos que tengan un patrimonio superior al mínimo exento (teniendo en cuenta también que la vivienda habitual por debajo de 300.000 euros no se tiene en cuenta). Hay que recordar también que estamos hablando de patrimonio neto, es decir, si hay deudas se restan del patrimonio bruto.

Por otro lado también están obligados a presentar la declaración del impuesto de patrimonio aquellos cuyo patrimonio bruto (es decir, sin tener en cuenta las deudas) supera los dos millones de euros.

Pongamos un ejemplo. Una persona tiene todo su patrimonio acumulado en su vivienda de 2.100.000 euros, pero tiene una hipoteca por la misma de 1.200.000 de euros. Su patrimonio neto es 900.000 euros, y como es su vivienda habitual la vivienda figuraría en el impuesto de patrimonio como de 600.000 euros, por debajo del mínimo exento y no tendría que pagar nada de impuesto de patrimonio. Sin embargo como su patrimonio bruto está por encima de los 2 millones de euros está obligado a presentar la declaración.

Límite exento de hacer el Impuesto sobre el Patrimonio

En cuanto a la base imponible, solo tendrás que declarar si ésta supera los 700.000 euros. 

Además, de ese cálculo deberás excluir hasta 300.000 euros del valor de tu vivienda habitual con carácter general, aunque hay comunidades autónomas que aplican un límite diferente.

Se trata de Aragón (400.000 euros), Cataluña (500.000 euros), Extremadura (500.000 euros y entre 600.000 y 800.000 euros para personas con discapacidad) y Valencia (500.000 euros y hasta un millón de euros para las personas con discapacidad dependiendo del grado).

Sigue leyendo y te explicamos cómo funciona exactamente el cálculo de la base imponible y qué elementos se tienen en cuenta.

Qué elementos se incluyen en el Impuesto sobre el Patrimonio

En principio el tributo cubre todos los tus bienes y derechos. Sin embargo, la norma vuelve a excluir varios bienes. Esto quiere decir que hay elementos que no se tienen en cuenta a la hora de calcular tu base imponible, que es lo que servirá para determinar lo que pagas y si estás obligado a presentar el modelo 174.

Estos son los más importantes:

La vivienda habitual hasta 300.000 euros

La que sea tu vivienda habitual no se sumará a tu patrimonio con un máximo de 300.000 euros. Es decir, si tu vivienda está valorada en 400.000 euros, solo aportará 100.000 euros al cálculo de la base imponible.

El ajuar doméstico

Los muebles que tienes en casa, así como los electrodomésticos y utensilios del hogar no forman parte de la base imponible del impuesto.

Determinadas inversiones

Hay derechos de contenido económico que el Impuesto sobre el Patrimonio deja fuera como los correspondientes a los planes de pensiones, PPA, planes empresariales y contratos de seguro colectivo.

En otras palabras, este tipo de inversiones para la jubilación tienen ventajas fiscales frente a otros como, por ejemplo, los fondos de inversión. Tus fondos de inversión así como la mayoría de acciones cotizadas sí que sumarán a la hora de determinar si estás obligado a hacer el Impuesto sobre el Patrimonio.

El patrimonio empresarial y profesional

Aquí se incluyen los bienes que necesites para el desarrollo de tu actividad económica, empresarial y profesional y que ésta se ejerza de forma habitual, personal y directa y que constituya tu principal fuente de renta.

Para que lo entiendas mejor, si eres accionista de la empresa en la que trabajas en principio el valor de esa participación no se tendría en cuenta para el impuesto.

Determinadas obras de arte y antigüedades

La lista es muy amplia y se dirige a los objetos recogidos en el artículo 4.3 de la Ley 19/91. Además, existen una serie de cantidades exentas que son las siguientes:  

  • 90.151,82 euros cuando se trate de obras pictóricas y escultóricas con menos de cien años de antigüedad.
  • 60.101,21 euros en el caso de obras pictóricas con cien o más años de antigüedad.
  • 60.101,21 euros cuando se trate de colecciones o conjuntos de objetos artísticos culturales y antigüedades.
  • 42.070,85 euros cuando se trate de obras escultóricas, relieves y bajo relieves con cien o más años de antigüedad.
  • 42.070,85 euros en los casos de colecciones de dibujos, grabados, libros, documentos e instrumentos musicales.
  • 42.070,85 euros cuando se trate de mobiliario.
  • 30.050,61 euros en los casos de alfombras, tapices y tejidos históricos.
  • 18.030,36 euros cuando se trate de dibujos, grabados, libros impresos o manuscritos y documentos unitarios en cualquier soporte.
  • 9.015,18 euros en los casos de instrumentos musicales unitarios de carácter histórico.
  • 9.015,18 euros en los casos de cerámica, porcelana y cristal antiguos.
  • 6.010,12 euros cuando se trate de objetos arqueológicos.
  • 2.404,05 euros cuando se trate de objetos etnográficos.

Si tu patrimonio supera los 700.000 euros sin contar la vivienda habitual sólo debes hacer una simulación del impuesto y restar de tu patrimonio los elementos que acabas de ver.

Cuánto se paga por Patrimonio

La cuantía a pagar depende de cada región, ya que cada comunidad puede aplicar su propia escala autonómica, pero esta es la tarifa general, una vez incluidas las bonificaciones y los elementos a excluir citados anteriormente.

Tarifa del Impuesto sobre el Patrimonio

Esta cuantía ha cambiado para 2021 como parte de la subida de impuestos general que también afecta al IRPF. En concreto, en 2021 aumenta un punto el tipo marginal máximo, del 2,5% de 2020 al 3,5%.

Normativa estatal y normativa autonómica

Es importante saber que el impuesto de patrimonio es un impuesto regulado estatalmente pero cedido a las Comunidades Autónomas, y algunas de estas han cambiado la regulación (los tramos, los mínimos extentos, bonificaciones, etc.).

A los residentes se les aplica la normativa autonómica donde viven. Y a los no residentes hasta hace poco se les aplicaba la normativa estatal, pero desde la última reforma se le aplica la normativa autonómica de donde están situados la mayoría de los bienes.

Normativas autonómicas

Lo cierto es que muchas Comunidades Autónomas han modificado la normativa estatal del impuesto de patrimonio. Por ejemplo, la escala que hemos visto anteriormente ha sido modificada por Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Galicia, Murcia y Valencia.

Además, el mínimo extento está modificado (y por tanto no son 700.000 euros) en Aragón, Cataluña, Extremadura y Valencia. Y también en algunas Comunidades Autónomas hay mayor número de bienes exentos (como por ejemplo bienes forestales en el caso de Cataluña).

También existen bonificaciones al impuesto, que aplican algunas Comunidades en el caso de discapacidad. Pero la más famosa bonificación es la de Madrid, que bonifica sin condiciones el 100% de la cuota resultante. Por tanto en Madrid no se paga impuesto de patrimonio.

Impuesto de patrimonio en las Comunidades forales

Como hemos detallado, el impuesto de patrimonio es un impuesto estatal cedido a las Comunidades Autónomas. Por tanto éstas pueden modificar los tramos, bonificaciones, reducciones, deducciones e incluso bienes exentos. Muchas lo han hecho, con mayor o menor profundidad.

Sin embargo en las Comunidades Forales, País Vasco y Navarra, el impuesto no aplica para sus residentes, ya que son las Haciendas locales las encargadas de establecer dicho impuesto.

A pesar de esta capacidad de regular su propio impuesto de patrimonio, ambas Comunidades han establecido una normativa muy similar a la estatal. Si miramos la de Navarra se verá que el principal matiz (aparte de que los mínimos exentos y la tabla de gravamen varía, pero como en otras muchas Comunidades) es que existe la obligación a declarar si el patrimonio bruto supera el millón de euros (y no los dos millones como en el resto del España).

En el caso del País Vasco, como la recaudación de impuestos es competencia de las diputaciones, cada provincia tiene su normativa (aunque son muy similares entre sí y también muy similar a la norma estatal). En Álava y Vizcaya el mínimo exento es de 800.000 euros, y en cambio en Gipuzcoa la vivienda habitual está exenta hasta 400.000 euros y la obligación a declarar solo es si el patrimonio bruto supera los tres millones de euros.

Valoración del patrimonio

Uno de los problemas del impuesto de patrimonio es la valoración de los bienes. Es relativamente fácil saber cuánto dinero se tiene en una cuenta bancaria o acciones que cotizan en bolsa, pero otros bienes y derechos no son tan fáciles. Por ejemplo, las viviendas.

La valoración de la vivienda para el impuesto de patrimonio es siempre el máximo entre el valor catastral, el valor de compra de la vivienda y el valor comprobado por la Administración a efectos de otros tributos.

En el caso de las cuentas y depósitos se toma el máximo entre el valor a 31 de diciembre y el saldo medio del último trimestre.

Para acciones, pagarés y bonos, si cotizan en algún mercado de valores se usará el valor de mercado (valor medio del último trimestre del año). Y si no cotizan se tienen en cuenta al valor nominal.

Es importante saber que los planes de pensiones están exentos de tributación en el impuesto de patrimonio.

Límite conjunto por IRPF e impuestos en el extranjero

Aparte de las deducciones, bonificaciones y reducciones autonómicas existen dos de ámbito estatal que son importantes de contemplar.

La primera es la reducción por límite conjunto del IRPF. Esta reducción permite que aunque se tenga un gran patrimonio si dicha persona no tiene ingresos abultados, reducirá de forma importante el montante a pagar. La idea es que la suma del IRPF y el impuesto de patrimonio no supere el 60% de los ingresos que haya tenido dicha persona durante el año. Esta reducción, por cierto, solo aplica a las personas que pagan impuesto de patrimonio siendo residentes (lógico, ya que los no residentes no pagan IRPF).

Para el cálculo primero hay que sumar las cuotas íntegras del IRPF y del impuesto de patrimonio. Si esta suma supera el 60% de las bases imponibles general y del ahorro del IRPF, entonces el impuesto de patrimonio queda reducido para que no se supere este límite. Eso sí, la máxima reducción de la cuota es del 80%, si se supera la reducción entonces el impuesto de patrimonio sí que podrá superar este 60%.

El cálculo tiene algunos matices, como que no se tiene en cuenta en la base imponible del ahorro las ganancias y pérdidas patrimoniales generados en más de un año y que los bienes improductivos no se tienen en cuenta para la reducción del patrimonio.

Veamoslo con un ejemplo. Una persona en el IRPF tiene como suma de las bases imponibles general y del ahorro de 51.000 euros (lo que ha ganado a efectos del IRPF). Además su cuota íntegra general y del ahorro es de 12.597 euros (lo que paga de impuestos en el IRPF). En el caso del impuesto del patrimonio tiene una base imponible de ocho millones de euros y una cuota íntegra de 108.843,30 euros. En este caso el límite de la cuota íntegra del impuesto de patrimonio es el 60% de la base del IRPF, es decir, 30.600 euros (51.000 x 0,6). Y por tanto la reducción teórica es de 90.840,30 euros (108.843,30 + 12.597 – 30.600). Sin embargo como la máxima reducción de la cuota íntegra del impuesto de patrimonio por este concepto es del 80% de la cuota íntegra entonces esta reducción es de 87.074,64 euros y la cuota a ingresar del impuesto del patrimonio sería de 21.768,66 euros (108.843,30 euros – 87.074,64 euros).

Por otro lado lado si el declarante tiene bienes en el extranjero y en dicho país ha pagado un impuesto equivalente al de patrimonio por dichos bienes, este valor se puede deducir en la declaración (como máximo la parte de la cuota generada por dichos bienes).