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Embalse de Sallente, en el corazón de los pirineos

A 1.765 metros de altitud, en plena Vall Fosca, y en un magnífico escenario en el que conviven agua, montaña y vegetación diversa, se encuentra nuestro próximo destino: el pantano de Sallente. La presa, con una altura de casi 90 metros, está situada en el municipio de la Torre de Capdella, en la cabecera del río Flamisell, y recoge las aguas del Estany Gento y de los 26 lagos glaciales que alimentan este río.

El pantano de Sallente fue creado a principios de los años ochenta para poder abrir, en 1985, la Central Hidroeléctrica Sallente – Estany Gento, que tiene una potencia de 415 MW y que es la primera central reversible de Catalunya y la más potente. La central es subterránea y está excavada a la roca. El pantano de Sallente, al lado de esta central, es el embalse inferior de este sistema reversible, mientras que el estanque Gento es el superior.

Capdella y la ruta de los carros

Para acceder, debemos llegar al pueblo de Capella, a través de la carretera L-503, y tomar posteriormente una pista rural asfaltada que nos conduce hasta el embalse. Antes, podemos hacer una breve parada y visitar la iglesia de Sant Vicenç, ejemplo del románico pirenaico y que en 2008 fue declarada Bien Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Catalunya, o acercarnos al Mirador de Capella, con una bonita vista sobre el valle y una zona de picnic y barbacoa.

El embalse de Sallente recoge las aguas del Estany Gento y de los 26 lagos glaciales que alimentan el río Flamisell

Una de las excursiones más conocidas es la que parte del embalse de Sallente hasta el refugio de Colomina, ubicado a casi 2.400 metros y que acaba de cumplir 100 años. Se trata de uno de los nueve refugios que integran la ruta Carros de Foc, un recorrido de alta montaña, de 55 kilómetros y 9.200 metros de desnivel acumulado, que nos dirige a los refugios y los 32 lagos que integran el Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

Un parque único

A lo largo de la ruta, que transcurre por las comarcas del Pallars Sobirà, la Vall d’Aran, la Alta Ribagorça y el Pallars Jussà, disfrutaremos de un paisaje marcado por los bloques de granito y las canteras y avanzaremos por caminos de fuerte pendiente. Entre los refugios de Ventosa y Estany Llong, los montañeros más avanzados encontraran el punto más alto de esta travesía: el Collet de Contraix, a 2.749 metros de altura.

De julio a septiembre, se puede acceder a este parque, el único Parque Nacional de Catalunya, con el teleférico de la Vall Fosca, que se instaló en 1989 para la construcción de la central reversible de Sallente. Desde la presa (en la cota 1.750) el teleférico salva un desnivel de 450 metros en 14 minutos, llegando al Estany Gento (cota 2.200). Aquí se toma la vía verde del carrilet, cinco quilómetros para hacer en familia, siguiendo las antiguas vías del ferrocarril.

Pueblos con mucho encanto

Por carretera, no podemos dejar de recorrer los cercanos pueblos de la Vall Fosca: Espui, La Torre de Cabdella, Mont-Ros, Paüls, Beranui y La Pobleta de Bellveí, entre otros, desde los que también se pueden emprender distintos itinerarios de senderismo, tanto para expertos como para realizar en familia. Asimismo, hacer un alto en La Central de Capdella también puede ser un plan didáctico y atractivo para los más pequeños ya que allí se encuentra el Museo Hidroeléctrico de Cabdella.

Carros de Foc es una ruta de alta montaña que conecta los refugios y lagos del Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

Carros de Foc es una ruta de montaña de 55 km y 9.200 m de desnivel acumulado que consiste en visitar los nueve refugios que hay dentro del Parque nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio, entre las comarcas del Pallars Sobirá, el Valle de Arán, la Alta Ribagorza y el Pallars Jussá.

La ruta nació en el verano de 1987, cuando varios guardas de los refugios que hay en torno al parque deciden hacer una visita espontánea a los demás refugios. A esta visita siguieron otras, y nació el nombre de Carros de Foc.

En el año 2000, la travesía se hizo oficial. En 2003, el New York Times hizo un reportaje​ sobre ella que la convirtió en internacional. Poco a poco se convirtió en una carrera, y el 31 de julio de 2011, Arnau Juliá fue el primer y único corredor en dar dos vueltas a Carros de Foc en menos de un día, en 23 horas, 59 minutos y 40 segundos.​

En 2005, una empresa de Viella crea una ruta que rodea el parque nacional con el nombre de Pedals de Foc, que se realiza en bicicleta de montaña.